Los beneficios de la lactancia materna son muy conocidos. Es la forma ideal de aportar a los niños menores de 2 años los nutrientes que necesitan para un crecimiento y desarrollo saludables.
A través de la lactancia el bebé puede percibir la voz, el olor, el latido cardiaco de la madre; vuelve a sentir aquellos momentos en los que se encontraba en el vientre materno. Estas sensaciones lo reconfortan y lo hacen sentir tranquilo y seguro.
Por eso puede decirse que la lactancia materna es una práctica efectiva y afectiva.
La madre lactante requiere de una alimentación especial para que el bebé pueda beneficiarse de una leche altamente nutritiva. La alimentación debe ser variada y balanceada. Y debe cubrir los requerimientos calóricos, ya que durante la lactancia se gastan muchas más calorías de las habituales.
La lactancia materna es una práctica saludable y crea un vínculo afectivo clave entre la madre y el recién nacido.
Si la alimentación de la madre es balanceada, la leche suministrada al bebé será realmente nutritiva.
Por: Viviana Amaya
Nutricionista-Dietista P.U.J